Las tres playas en que se divide el frente marítimo han recibido este reconocimiento internacional por su calidad: la Pineda y Lluminetes lo renuevan; y Baixador lo recupera después de no haberlo obtenido el año pasado.
Castelldefels vuelve a tener toda la playa de Bandera Azul. En los tres tramos de que consta el litoral ondeará este verano la enseña que certifica su calidad ambiental.
La Fundación Europea de Educación Ambiental (FEE) y la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC) han vuelto a distinguir toda la playa con este sello que valora la calidad ambiental, la seguridad y la limpieza de las instalaciones.

En cuanto a la novedad de esta temporada, el tramo que el año pasado no obtuvo el distintivo Bandera Azul, el de Baixador, este año sí que lo ha recibido. El año 2016, cuando los organismos que dan el galardón realizaron sus análisis, este tramo estaba afectado por las obras de la tercera fase del paseo Marítimo, unas obras impulsadas por el ministerio de Fomento que, además, sufrieron un retraso en su ejecución.
La Bandera Azul premia el cumplimiento de parámetros ambientales así como la calidad del agua, la accesibilidad a la playa, la limpieza, la sanidad, la seguridad, la información ambiental que se da a los usuarios o el respeto a la legislación.
La playa de Castelldefels cuenta además con cuatro puntos de muestreo de la calidad del agua. Esta información se actualiza cada semana según la información proporcionada por la Agencia Catalana del agua (ACA).
Además de las tres banderas azules, la playa tiene otros certificados que confirman la calidad: Sicted, Ecoplayas, «Q» de Calidad, e ISO 9001.