La playa de Castelldefels volvía a acoger el pasado fin de semana la emblemática prueba de obstáculos y CrossFit, que integraba también una jornada dedicada a las familias.

La Farinato Race, la famosa prueba de obstáculos, tuvo lugar en Castelldefels los pasados ​​21 y 22 de octubre. Además de la prueba de OCR del domingo, la Farinato proponía una jornada dedicada a las familias y los más jóvenes. Muchos aún recordaban el paso de esta carrera por la playa de Castelldefels en 2015 y sus duras pruebas de obstáculos.

Así, la Farinato Race comenzó el sábado día 21 con su Family Day. Por primera vez en este sector se propuso la idea de correr en familia. Grandes y pequeños pudo disputar una divertida carrera adaptada en equipos de un mínimo de tres componentes. La carrera tuvo 3 kilómetros de distancia. La jornada continuó con una etapa para jóvenes, instruyendo así a los que aún no eran mayores de edad en las carreras de obstáculos.
También tuvo lugar una sesión de duelos para cerrar el sábado, donde los corredores pudieron medir sus fuerzas en un circuito reducido, lo que provocó que el público disfruta de una carrera con más adrenalina y velocidad además de una serie de pruebas de alto nivel de exigencia.
Domingo tuvo lugar la gran carrera Farinato Race. Esta etapa tenía un apartado profesional para la competición y que era clasificatorio para el mundial OCR y el campeonato europeo, pero también dispuso de un amplio sector de aficionados que sólo querían superar sus límites y pasarlo bien en un circuito único y emocionante.

El CrossFit es un sistema de acondicionamiento físico basado en ejercicios constantemente variados, con movimientos funcionales, ejecutados a alta intensidad. La Farinato Race propuso para este sector deportivo una serie de obstáculos únicos, con saltos, pirámides, cargas, trincheras, alambradas de espino e incluso pruebas con descarga eléctrica