En todo el litoral catalán tras un episodio de lluvias no se puede garantizar la calidad de las aguas de baño, y eso es porque las analíticas no son inmediatas y porque los ríos, arroyos y torrentes bajan cargados de residuos arrastrados por el agua de lluvia.

En el caso de la playa de Castelldefels, en la que tenemos una red separativa – en la que los pluviales van canalizados y separados de los residuales- este arrastre de las aguas que se produce durante los episodios de lluvia no admite objetos voluminosos, pero si colillas de cigarrillo, y otras suciedades de la calle. Así como peces de agua dulce o incluso tortugas que se encuentran en el sistema pluvial en Plaza Barona; la Corredera; o incluso en el lago del Parque Mediterráneo de la Tecnología (UPC). Estos peces arrastrados por las aguas pluviales mueren al entrar en contacto con el agua salada o bien salen como en el caso de las tortugas en otros lugares de la playa.

Por este motivo, en temporada de baño, sobre todo si tenemos un día de sol radiante después de llover y se llena la playa de bañistas se coloca la bandera amarilla por precaución o incluso bandera roja dependiendo de lo que se observe en el agua.