Desde el pasado  10 de octubre y prácticamente hasta finales de mes el litoral catalán sufrió  algunos episodios de lluvias muy intensas. Este hecho provocó que llegaran residuos hasta las playas entre el 10 y el 17 de octubre.  El municipio más afectado con diferencia fue Sant Adrià del Besòs, debido a los restos arrastrados por el río Besòs hasta mar y que luego regresan a la playa, pero también se recogieron muchos residuos en Badalona y Montgat. En menor cantidad, aunque también a un nivel importante para la extensión de las playas del Delta, se recogieron residuos en Castelldefels, Gavà, Viladecans y El Prat de Llobregat. Estos últimos procedentes de pluviales, arroyos y del río Llobregat. Los aliviaderos también han aportado una parte de estos residuos.

En total durante dos semanas  se recogieron un total de 175.000 kg de residuos, de los que se pudieron separar 25.000 kg de cañas y madera a raíz de activar el protocolo de valorización de restos vegetales de deriva que se llevaron posteriormente a una planta de compostaje de la AMB.