La pandemia provoca este verano cambios en este servicio que facilita que las personas con movilidad reducida puedan bañarse en el mar. En condiciones normales, las personas usuarias son asistidas por personal de socorrismo, aunque este año las medidas de distancia de seguridad impiden que pueda ser así, de modo que deberán ser ayudadas por dos personas de su entorno

El servicio de baño adaptado regresa a la playa de Castelldefels este miércoles 1 de julio. Este verano, a causa de la pandemia, solo puede realizarse bajo estrictas medidas de seguridad y control, tanto para el personal del servicio como para el bañista.

Así, este año el servicio se desarrollará limitando la intervención del personal del punto adaptado a la mínima imprescindible, es decir, al préstamo y desinfección del material, por lo que la persona que precise utilizar la silla anfibia deberá contar con la ayuda de dos personas de su entorno que deben acompañarle.

Estas personas acompañantes deberán encargarse de ayudar en la trasferencia, la entrada y la salida del agua de la silla anfibia, y deben acompañar durante el baño, en un círculo exclusivo de contacto, pues, y siempre bajo la supervisión de los socorristas, quienes facilitarán el material, explicarán su funcionamiento y controlaran que el baño se realice en condiciones de seguridad y buen uso de los materiales.

El servicio se realizará en las mismas condiciones de seguridad que en condiciones de normalidad, es decir, exclusivamente cuando ondee la bandera verde y siempre y cuando la rompiente no dificulte el acceso y salida del agua con seguridad, condiciones que valorará el propio equipo de salvamento y socorrismo.

El punto de baño adaptado en Castelldefels se encuentra en la plaza de las Palmeres.