El Ayuntamiento de Castelldefels aprueba el Mapa de Capacidad Acústica junto con una ordenanza que regulará la emisión de ruidos en toda la ciudad

El Pleno municipal aprobó, de manera inicial, el pasado 22 de diciembre el Mapa de Capacidad Acústica de Castelldefels junto con una ordenanza que regulará la emisión del ruido y las vibraciones en la ciudad. “El objetivo es reducir la contaminación acústica para mejorar la calidad de vida y evitar el impacto del ruido en la salud”, explicó el concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, Ramon Morera. En palabras del concejal, se trata de una nueva herramienta que permitirá “conjugar la calidad de vida de los vecinos con la actividad económica, que, a diferencia de otras ciudades, se desarrolla en la misma trama urbana”.

Este mapa de capacidad acústica establece la zonificación acústica de Castelldefels y los valores límite de recepción de ruido en cada zona de acuerdo con el uso del suelo y la interrelación entre las viviendas y las actividades económicas y de transporte que se desarrollan. El nuevo instrumento se aprobó acompañado de la Ordenanza municipal reguladora del ruido y las vibraciones de Castelldefels.

El documento define la gran mayoría del territorio urbano de Castelldefels como zona A4, es decir, como zona con predominio del suelo de uso residencial (que no exclusividad) y por tanto con un alto grado de restricción de ruidos para velar por el descanso vecinal. Por otra parte, algunas zonas concretas con más tráfico y actividad económica diaria están tipificadas como B1, donde coexisten suelo de uso residencial con actividades y/o infraestructuras de transporte existentes. Estas zonas, algo menos restrictivas, son por ejemplo los alrededores de la autopista y la autovía, la vía del tren y la avenida Constitución, el centro urbano entre Doctor Ferran y Manuel Girona, gran parte de la calle Otero Pedrayo, gran parte del segundo tramo del paseo Marítimo, y los alrededores de la plaza de las Palmeras.

Así, para la recepción de ruidos procedentes de actividades o vecinos fuera del edificio donde está la vivienda, los límites son:
A4: 55 dB (A) día y noche, 45 dB (A) noche
B1: 60 dB (A) día y noche, 50 dB (A) noche
Cuando el ruido procede del mismo edificio en que se encuentra la vivienda, los límites son los mismos para todas las zonas. Estos valores están establecidos en la ordenanza que también se aprobó el pasado 22 de diciembre, que son los mismos que establece la ley catalana.
La elaboración del mapa de capacidad acústica nace, por una parte, de la voluntad del equipo de Gobierno para mejorar la convivencia en el municipio y dar solución, en cuanto a los niveles de ruido permitidos, a los intereses a veces contrapuestos entre el vecindario, con derecho al descanso, y el sector hostelero, principal motor económico de la ciudad. “Es complejo compatibilizar los intereses de todos”, expone Morera.

Por otra parte, la elaboración del mapa y la nueva ordenanza está motivada por una sentencia judicial favorable a la Asociación de Vecinos del Baixador en el contencioso que interpusieron el 16 de septiembre de 2014 por el ruido provocado por los chiringuitos de la playa. La elaboración del mapa de capacidad acústica se inscribe, además, en el modelo de playa que comparte el gobierno actual. Este modelo, “nace de la voluntad de buscar el equilibrio entre la actividad económica que se genera en la playa, alrededor de los restaurantes y establecimientos de ocio, y el necesario descanso de los vecinos residentes en esta zona de Castelldefels”, ha indicado la alcaldesa Candela López.

Los puntos se aprobaron el pasado 22 de diciembre con los votos favorables del equipo de gobierno (Movem, PSC, ERC y CSPOT) y el grupo municipal de CiU, el voto en contra del grupo del PP, y la abstención del grupo municipal de Ciutadans.