El Ayuntamiento de Castelldefels ha iniciado una campaña para concienciar a la población de que buena parte de los residuos que se vierten a la calle acaban en las playas y en el mar

La campaña consiste en la instalación de vinilos en 20 imbornales de diferentes puntos estratégicos de la ciudad. El mensaje que aparece es inequívoco: “Aquest és el punt de partida del mar” (“Éste es el punto de partida del mar”). Las imágenes quieren llamar la atención de los peatones para que comprendan la importancia de tirar los desechos a su sitio.

Castelldefels es uno de los pocos municipios de Cataluña que cuenta con una red separativa de recogida de aguas pluviales y residuales. Las aguas pluviales se recogen a través de los sumideros y van a parar directamente a la playa de Castelldefels. Por tanto, tirar colillas y desechos a la calle o directamente a los sumideros significa lanzarlos al mar y contaminar nuestro litoral.

La sensibilización de la ciudadanía sobre la importancia de nuestras acciones sobre los residuos resulta clave para la conservación del medio ambiente y de nuestro municipio. Todo lo que tiramos por las alcantarillas, principalmente pequeños plásticos, colillas o latas, llegan finalmente al mar arrastradas con las lluvias.

Ésta es la segunda parte de la campaña titulada “efecte boomerang”, que empezó el año pasado y que explicaba que los residuos no desaparecen, la naturaleza devuelve todo aquello que no se recicla correctamente.